¿De dónde viene la insulina?
En general, ya casi toda la insulina vendida es la insulina
conocida como “insulina humana”. Esta insulina ha sido desarrollada por
científicos en laboratorios por medio de una técnica llamada
ADN recombinante y es muy parecida, realmente idéntica a la insulina que produce el páncreas humano. Está disponible en diferentes variedades, que están diseñadas para iniciar a actuar sólo unos minutos después
ADN recombinante y es muy parecida, realmente idéntica a la insulina que produce el páncreas humano. Está disponible en diferentes variedades, que están diseñadas para iniciar a actuar sólo unos minutos después
de su aplicación o que esta acción dure varias horas después
de ser aplicada, dando así a los usuarios de insulina mayor control sobre sus
niveles de azúcar. (Antes de producirse la insulina humana, se utilizaba
insulina proveniente de las vacas y de los cerdos).
La insulina no puede ser tomada como una pastilla o una
cápsula, ya que los ácidos del estómago hacen que pierda su acción. La insulina
oral puede llegar a ser realidad algún día, pero hasta la fecha la única manera
para que la insulina sea eficaz es inyectándola directamente en el tejido
subcutáneo, justo debajo de la piel. Muchas personas utilizan la jeringa o la
pluma jeringa para inyectar la insulina, pero actualmente existen otros
dispositivos para su aplicación.
Fuerza de la insulina: U-40 y U 100
Tanto en Estados Unidos como en América Latina la insulina
está etiquetada como “U-100”, lo que significa que hay 100 unidades por cada
mililitro de fluido en el vial (frasco).
Si va a viajar fuera del país, le recomendamos que lleve una
cantidad adecuada de insulina y jeringas para todo su viaje, ya que en algunos
países sólo se vende insulina U-40 o U-500. En caso de que esté en un país
donde se venda únicamente insulina U-40, y necesita comprar de emergencia
insulina U-40, deberá comprar también jeringas con escala de U-40. Este tipo de
jeringas vienen con la tapa o capuchón de color rojo y una escala roja (las de
U-100 vienen con capuchón anaranjado y escala negra) y hacer la conversión para
inyectarse la misma cantidad de insulina que suele inyectarse, si requiere
ayuda busque a un profesional de la salud o acuda a un hospital donde le
explicarán como hacer este intercambio.
Todas las plumas para autoinyección de insulina alrededor
del mundo utilizan insulina U-100. En una emergencia se puede comprar cartuchos
para pluma y extraer de ahí la insulina (ya no tendrá que inyectar aire en el
cartucho).
Insulina Basal e insulina rápida
El páncreas secreta de dos formas diferentes la insulina:
Una lenta y continua que ayuda a que los niveles de glucosa
se mantengan siempre entre 70-100 mg/dl conocida como secreción basal, Otra
rápida y en mayor cantidad secretada generalmente cuando se eleva la glucosa
sanguínea después de los alimentos, conocida como secreción pulsátil.
Mientras las personas con diabetes tipo 1 necesitan un
tratamiento en el cual estén incluidas las dos secreciones, la basal y la
pulsátil, el tratamiento de las personas con diabetes tipo 2 varía y cambia
generalmente:
Algunas personas con diabetes tipo 2 sólo necesitan la
insulina basal (una sola dosis, ya sea en la mañana o en la noche), pues el
páncreas puede seguir secretando la insulina pulsátil.
Algunas personas con diabetes tipo 2 necesitan ambas
(pulsátil y basal).
Algunas personas con diabetes tipo 2 no necesitan inyectarse
insulina. Las inyecciones de insulina rápida simulan la secreción pulsátil de
insulina del páncreas que se da justo después de los alimentos y las
inyecciones de insulina NPH simulan la secreción basal o continúa.